Así es ya estoy en los 40 y pocos, la vida pasa en un suspiro, ¿qué se le va a hacer? bueno pues vivirla lo mejor posible.
En este sentido yo puedo decir que soy muy afortunada, de verdad, porque he tenido la suerte, bendición, fuerza de poder hacer hasta ahora casi todo lo que he querido en la vida.
Quería estudiar en el extranjero, ¡hecho! hasta me he quedado por acá.
Quería dedicarme al marketing, ¡hecho! aunque he tenido días que he llorado, que he maldecido, pero en general ha sido una maravillosa experiencia.
Quería ser una mujer de negocios internacionales, ¡hecho! he viajado mucho por trabajo, me he sentido importante y soñada y hasta he disfrutado de las neurosis de eso.
Y entonces, ¿por qué reinventarme? Pues porque después de todo quise tener hijos, y ahora cuento con la bendición de tener dos, y son estupendos. Pero claro eso trabajando para otro no siempre es fácil de llevar.
Cuando tuve al primero, menos mal que estaba mi marido porque sino a saber qué hubiera pasado, yo iba como loca y siento que lo viví poco de bebé. Ahora con la segunda no quería que me pasara eso, así que fui muy estricta con mi horario, pero justamente coincidió eso con que cuando estaba embarazada hubo cambio de director general, y claro el señor tenía acciones de la compañía y por supuesto no veía con buenos ojos a una moza que cobrara estando en casa mientras cuidaba de los primeros meses del bebé, así que cuando regresé de mi baja maternal, no me faltó tiempo para darme cuenta de que no me quería en su equipo, así que yo ni tarda ni perezosa, me preparé para el desenlace.
Y en esas estaba cuando en mis manos cayeron maravillosos libros de autoayuda, de definición del objetivo definitivo, que me sacudieron y me hicieron darme cuenta de que sí, hasta ese momento había disfrutado y mucho de lo que había realizado, había aprendido muchísimo, me llevaba lo mejor de todo. Pero que era hora de cambiar porque mis intereses y deseos ya no estaban en ese mundo de negocios del marketing para grandes compañías.
Desde ese instante comencé a trabajar mi equilibrio personal, mi plenitud real, cuidar de MI FAMILIA; de MI TRABAJO y de MI YO.
En mi trabajo estoy desarrollando un nuevo proyecto empresarial y de emprendiduría, el cual sinceramente me emociona y me asusta, a veces me planteo regresar a trabajar para otros porque después de un par de meses no estoy viendo resultados, pero también pienso que pueden mejorar.
En mi familia, mis hijos están realmente felices de estar más conmigo, disfruto inmensamente de jugar con ellos por las tardes y de inventarnos canciones, pasear juntos y verlos caminando tomados de la mana o jugando, me llena de orgullo y felicidad. Con mi marido nos reímos mucho, y podemos platicar bastante más de las cosas que realmente nos afectan a ambos.
Para mi Yo, sigo leyendo, formándome, con el yoga y caminando un mínimo de 30 minutos diarios, algo que no hacía por falta de tiempo, y eso es terriblemente malo, uno tiene que darse tiempo para hacer algo importante por uno mismo, quererse.
Vamos que estoy en la reinvención y el punto complicado es el profesional, porque aún no despega y porque he salido de mi zona de confort, ya que al cambiar yo en lo personal he encontrado temas y estudios en lo profesional que me fascinan mucho más que el marketing, como son las finanzas, las finanzas personales, la educación, en fin que abogo porque toda persona pueda tener la posibilidad de cambiar de profesión si así lo cree conveniente, pues finalmente para como van las cosas deberemos trabajar hasta los 75 años, y mejor hacerlo siempre en cosas que nos apasionen en ese momento.
Valentina soy y estoy reinventándome para tener una siguiente etapa de vida plena, satisfactoria y en rasgos generales feliz.
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jueves, 31 de enero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
Calidad de vida para el presente y el futuro
Mi marido constantemente me da batalla con el tema de la alimentación y el ejercicio. Lo reconozco soy una sibarita ADORO la buena comida, o lo que yo llamo buena comida. Y aunque he mejorado mucho, pues intento caminar diariamente, me aparco lo más lejos que puedo, sigo teniendo una vida bastante sedentaria en comparación con él, que practica deporte de 4 a 5 veces a la semana.
La cuestión es que ayer vimos un programa de documentos TV sobre la vida de la gente mayor de 100 años. Les dejo el link, para que lo vean y saquen sus propias conclusiones.
http://www.rtve.es/television/20130125/documentos-tv-misterio-centenarios/566131.shtml
A mi lo que me ha parecido grandioso del documental es la importancia de la alimentación y del ejercicio, que no del deporte, sino ejercitarnos regularmente, caminar, nadar, jugar, en sí. Para llegar a unas edades elevadas con buen nivel de calidad de vida. Porque sino de nada me sirve llegar a los 90 y tantos si soy un vegetal, es mucho mejor llegar a los 80 bailando y riendo. Y esa es otra cuestión, en humor, el sentirse parte de un grupo de gente, el saber que la sociedad que te rodea te aprecia y sirves para ella, es muy importante para vivir bien.
Me entristeció ver que hay un elevado grado de suicidios en gente mayor de 80 y ello es porque no se sienten útiles para la sociedad, ni queridos. En ese sentido yo quiero ser como mis abuelas, pues las dos son importantes pilares familiares, y en el caso de mi abuela materna, aún más, a sus 84 años, sigue trabajando, produciendo como la que más, pero es por placer, disfruta de su trabajo, y ella es una eminencia en su área de trabajo. La admiro mucho, pero sobretodo, para mi es un ejemplo porque siempre ha cuidado mucho su alimentación, siempre ha caminado mucho, si puede va caminando a cualquier sitio, y eso le ha dado la posibilidad de llegar a su edad en mejores condiciones que muchas otras personas.
Así que bueno haré más caso de los que me dice mi marido, y dejaré de comer tantos lácteos, si no son tan buenos como nos vende la publicidad, comeré más frutas y verduras y si puede ser crudas, y menos carnes, si una vez a la semana es suficiente para un adulto. Por supuesto además a caminar diario un mínimo de 45 minutos.
Así también equilibro mi vida en lo físico, pues soy mente, sentimiento y cuerpo.
FELIZ SEMANA A TODOS
La cuestión es que ayer vimos un programa de documentos TV sobre la vida de la gente mayor de 100 años. Les dejo el link, para que lo vean y saquen sus propias conclusiones.
http://www.rtve.es/television/20130125/documentos-tv-misterio-centenarios/566131.shtml
A mi lo que me ha parecido grandioso del documental es la importancia de la alimentación y del ejercicio, que no del deporte, sino ejercitarnos regularmente, caminar, nadar, jugar, en sí. Para llegar a unas edades elevadas con buen nivel de calidad de vida. Porque sino de nada me sirve llegar a los 90 y tantos si soy un vegetal, es mucho mejor llegar a los 80 bailando y riendo. Y esa es otra cuestión, en humor, el sentirse parte de un grupo de gente, el saber que la sociedad que te rodea te aprecia y sirves para ella, es muy importante para vivir bien.
Me entristeció ver que hay un elevado grado de suicidios en gente mayor de 80 y ello es porque no se sienten útiles para la sociedad, ni queridos. En ese sentido yo quiero ser como mis abuelas, pues las dos son importantes pilares familiares, y en el caso de mi abuela materna, aún más, a sus 84 años, sigue trabajando, produciendo como la que más, pero es por placer, disfruta de su trabajo, y ella es una eminencia en su área de trabajo. La admiro mucho, pero sobretodo, para mi es un ejemplo porque siempre ha cuidado mucho su alimentación, siempre ha caminado mucho, si puede va caminando a cualquier sitio, y eso le ha dado la posibilidad de llegar a su edad en mejores condiciones que muchas otras personas.
Así que bueno haré más caso de los que me dice mi marido, y dejaré de comer tantos lácteos, si no son tan buenos como nos vende la publicidad, comeré más frutas y verduras y si puede ser crudas, y menos carnes, si una vez a la semana es suficiente para un adulto. Por supuesto además a caminar diario un mínimo de 45 minutos.
Así también equilibro mi vida en lo físico, pues soy mente, sentimiento y cuerpo.
FELIZ SEMANA A TODOS
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miércoles, 16 de enero de 2013
Superando la cuesta de enero
En esta ocasión la cuesta de enero no ha sido económica, aunque seguimos ajustando gastos, pero como en diciembre hicimos listados de los gastos, regalos, y posibles sorpresas, nuestra economía lo notó en positivo.
Pero lo que si hemos notado ha sido el cambio de clima; entre la humedad y el frío hemos notado las consecuencias y hemos estado resfriados. Comencé yo y aún no me recupero del todo, pero Jordi, quién no se enfermaba desde hace 7 años lleva ya 2 semanas con una tos terrible, sudores por la noche y sintiéndose a un 70% de sus fuerzas y energía. Los niños también sufrieron un pequeño resfriado, más fuerte la bebé que el niño, pero ya están bien, son increíblemente fuertes.
Estoy segura de que nuestra alimentación es bastante buena basada en frutas y verduras, la bebé come menos fruta y creo que por ello le repercute más que al nene el resfriado, la cuestión es que gracias a esto no hemos caído en una neumonía o enfermedades mayores. Desde que Jordi dejó las toxinas de la carne no había enfermado, de eso hace 7 años, poca gente puede decir eso, por lo que la mejor inversión sin duda es cuidarnos.
Una buena actitud, reirnos, ejercitarnos, y abrazarnos nos hace que la cuesta de enero ni se sienta a pesar de estar resfriados.
Por supuesto tengo que resaltar que estoy muy agradecida a la vida por la familia y amigos que tengo, y por las oportunidades que me brinda, pues realmente me siento muy afortunada de que las medidas que tomamos en diciembre hayan repercutido positivamente en nuestra economía en enero,
Pero lo que si hemos notado ha sido el cambio de clima; entre la humedad y el frío hemos notado las consecuencias y hemos estado resfriados. Comencé yo y aún no me recupero del todo, pero Jordi, quién no se enfermaba desde hace 7 años lleva ya 2 semanas con una tos terrible, sudores por la noche y sintiéndose a un 70% de sus fuerzas y energía. Los niños también sufrieron un pequeño resfriado, más fuerte la bebé que el niño, pero ya están bien, son increíblemente fuertes.
Estoy segura de que nuestra alimentación es bastante buena basada en frutas y verduras, la bebé come menos fruta y creo que por ello le repercute más que al nene el resfriado, la cuestión es que gracias a esto no hemos caído en una neumonía o enfermedades mayores. Desde que Jordi dejó las toxinas de la carne no había enfermado, de eso hace 7 años, poca gente puede decir eso, por lo que la mejor inversión sin duda es cuidarnos.
Una buena actitud, reirnos, ejercitarnos, y abrazarnos nos hace que la cuesta de enero ni se sienta a pesar de estar resfriados.
Por supuesto tengo que resaltar que estoy muy agradecida a la vida por la familia y amigos que tengo, y por las oportunidades que me brinda, pues realmente me siento muy afortunada de que las medidas que tomamos en diciembre hayan repercutido positivamente en nuestra economía en enero,
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viernes, 28 de diciembre de 2012
De momento, sobreviviendo las fiestas.
El título suena algo trágico, pero no es así, es simplemente una manera de expresar un sentir después de 3 días de comer mucho y moverme poco. De reuniones familiares donde alguno de los invitados ha acudido por obligación, o los anfitriones lo han hecho por obligación y lo único que quiere es que la gente coma y se vaya. Fiestas donde los regalos se intercambian y en caso de los más pequeños sus caras llenas de alegría los delatan. Eso sí los padres sin han aprovechado el la semana negra, al menos ahorraron algo, pero sino, en enero viven unas consecuencias un poco, mejor dicho, bastante preocupantes.
Y es que así son las fiestas. Comienzan los preparativos para la noche buena, limpieza de casa, preparación de comida, y luego a ponernos guapos. El tema de los regalos personalmente soy de la idea de no apurar hasta el último momento (como tampoco comprar la comida) ya que los precios suben y el estrés también. Así que en mi caso los regalos los tenía a punto una semana antes. Y el menú también, aunque los ingredientes los compramos día anterior excepto alguna cosa que para que fuese fresco se compró ese mismo día.
Primero la cena, por supuesto más copiosa que de costumbre, luego el caga- tío una tradición catalana donde se le pega a un tronco "mágico" para que los niños recibieran regalos. Suelen ser regalos pequeños, pero no por ello menos memorables. Finalmente y casi sin quemar las calorías ingeridas, aunque si habíendo disfrutado de la velada, nos vamos a dormir.
Día 25 llega navidad - Los niños felices se abalanzan contra el árbol y sus regalos, menos mal que ni se acordaron de poner leche y galletas para Santa, que sino el pobre no cabe ni en su trineo, en fin. Que como era de preveer con tantos juguetes no hay valiente que los saque de casa ni para tomar una bocanada de aire fresco. Por lo que nos ponemos a jugar con ellos. Y así nos da la hora de la comida de navidad donde a pesar de cada vez el menu deja de ser tan tradicional para ser más ligero, no deja de ser especial y ligeramente copioso, y con la bebida, pues el Cava no ha de faltar pues uno se pone más pesadito. Al final el día ha pasado y casi no nos hemos movido. Si al menos bailaramos como cuando iba a casa de mi abuela en mi infancia, pero no, eso no pasa.
Día 26 San Esteban, que aquí se celebra, al menos ahora si que logramos dar un pequeño paseo, pero nos ha costado despegar a los niños de los juguetes. Y nuevamente comida, copiosa como cabe de esperar y claro los turrones y los polvorones, no han de faltar.
Y así 3 días de comer y poco quemar hacen que uno se sienta rodar. Al menos tenemos unos días por delante antes de que nos topemos nuevamente con el día 31 y el día 1 de enero, que volvemos a la comida abundante y escaso movimiento. Y volveré a echar de menos a mi familia, y esas pachangas de mi infancia donde bailábamos, rompíamos piñatas, y haciámos guerra de fruta. Y el día primero la gran guerra de agua, una batalla donde realmente desgastábamos lo que comíamos.
A pesar de ello estoy muy feliz porque estoy viva y puedo decirles a todos que de todo corazón, les deseo 2013 cargado de objetivos por cumplir y que sean cumplidos. Que sea un año lleno de emociones positivas. Que disfruten de la vida y la compartan con sus seres queridos. Que la salud sea una constante. Y que la crisis no les afecte, y si les toca que solo sea un roce que les haga más fuertes.
Y es que así son las fiestas. Comienzan los preparativos para la noche buena, limpieza de casa, preparación de comida, y luego a ponernos guapos. El tema de los regalos personalmente soy de la idea de no apurar hasta el último momento (como tampoco comprar la comida) ya que los precios suben y el estrés también. Así que en mi caso los regalos los tenía a punto una semana antes. Y el menú también, aunque los ingredientes los compramos día anterior excepto alguna cosa que para que fuese fresco se compró ese mismo día.
Primero la cena, por supuesto más copiosa que de costumbre, luego el caga- tío una tradición catalana donde se le pega a un tronco "mágico" para que los niños recibieran regalos. Suelen ser regalos pequeños, pero no por ello menos memorables. Finalmente y casi sin quemar las calorías ingeridas, aunque si habíendo disfrutado de la velada, nos vamos a dormir.
Día 25 llega navidad - Los niños felices se abalanzan contra el árbol y sus regalos, menos mal que ni se acordaron de poner leche y galletas para Santa, que sino el pobre no cabe ni en su trineo, en fin. Que como era de preveer con tantos juguetes no hay valiente que los saque de casa ni para tomar una bocanada de aire fresco. Por lo que nos ponemos a jugar con ellos. Y así nos da la hora de la comida de navidad donde a pesar de cada vez el menu deja de ser tan tradicional para ser más ligero, no deja de ser especial y ligeramente copioso, y con la bebida, pues el Cava no ha de faltar pues uno se pone más pesadito. Al final el día ha pasado y casi no nos hemos movido. Si al menos bailaramos como cuando iba a casa de mi abuela en mi infancia, pero no, eso no pasa.
Día 26 San Esteban, que aquí se celebra, al menos ahora si que logramos dar un pequeño paseo, pero nos ha costado despegar a los niños de los juguetes. Y nuevamente comida, copiosa como cabe de esperar y claro los turrones y los polvorones, no han de faltar.
Y así 3 días de comer y poco quemar hacen que uno se sienta rodar. Al menos tenemos unos días por delante antes de que nos topemos nuevamente con el día 31 y el día 1 de enero, que volvemos a la comida abundante y escaso movimiento. Y volveré a echar de menos a mi familia, y esas pachangas de mi infancia donde bailábamos, rompíamos piñatas, y haciámos guerra de fruta. Y el día primero la gran guerra de agua, una batalla donde realmente desgastábamos lo que comíamos.
A pesar de ello estoy muy feliz porque estoy viva y puedo decirles a todos que de todo corazón, les deseo 2013 cargado de objetivos por cumplir y que sean cumplidos. Que sea un año lleno de emociones positivas. Que disfruten de la vida y la compartan con sus seres queridos. Que la salud sea una constante. Y que la crisis no les afecte, y si les toca que solo sea un roce que les haga más fuertes.
FELIZ 2013.
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domingo, 21 de octubre de 2012
Para la vida en equilibrio hay que cubrir más áreas
Llevo una temporada que solo estoy escribiendo sobre la libertad financiera, y puede dar la impresión de que he descuidado la parte familiar y de desarrollo personal, pero esto no es así.
De hecho estoy realmente contenta porque basándome en la teoría de los pomodoros intento organizar mi día para dar prioridad a mis proyectos en cada una de las áreas de mi vida. No siempre se puede, pero uno tiene que hacer lo posible por hacerlo.
He tenido la suerte de poder decirme "Para" y ver realmente qué es lo que estaba haciendo con mi vida y mejorarla. Para lo que me he marcado una serie de objetivos en cada una de mis áreas principales: La familia, mi trabajo / profesión, y mi persona. Si ésta última es la que por regla general olvidamos y al hacerlo nos desconectamos con nuestra fuerza motora.
De hecho estoy realmente contenta porque basándome en la teoría de los pomodoros intento organizar mi día para dar prioridad a mis proyectos en cada una de las áreas de mi vida. No siempre se puede, pero uno tiene que hacer lo posible por hacerlo.
He tenido la suerte de poder decirme "Para" y ver realmente qué es lo que estaba haciendo con mi vida y mejorarla. Para lo que me he marcado una serie de objetivos en cada una de mis áreas principales: La familia, mi trabajo / profesión, y mi persona. Si ésta última es la que por regla general olvidamos y al hacerlo nos desconectamos con nuestra fuerza motora.
Una importante fuerza motora es la que nos hace vibrar de emoción, la que nos excita, y esta fuerza motora surge porque conectamos con nosotros mismos.
Marcándonos una serie de objetivos que nos emocionan, podremos encontrar la satisfacción y hasta el equilibrio porque alcanzarlos requiere de esfuerzo y si no lo hacemos nosotros, nadie los hará. Hay que tomar en cuenta que se requiere salir de la zona de confort para avanzar y esto implica muchas veces ir más allá del esfuerzo normal, se requiere de verdaderas proezas y solo las alcanzaremos si tenemos una verdadera motivación, de ahí la importancia de que nuestros objetivos nos hagan vibrar.
Muchas veces nuestros objetivos aunque los enmarquemos en una área de prioridad en realidad toca otras áreas, por ejemplo entre mis objetivos se encuentra el ejercitarme (personal), pero también el de ayudar a mis hijos a su buen desarrollo motor (familiar), pues estos dos objetivos los puedo conseguir realizando un proyecto / actividad que signifique realizar ejercicio en familia; como por ejemplo realizar paseos por el bosque o ir a nadar todos juntos. Seguramente mi intensidad de ejercicio será menor, pero al menos me obligará a no descuidarlo.
En resumen he ido trabajando objetivos y proyectos de cada una de las áreas que tengo identificadas como prioritarias para mi y para lograr mi equilibrio personal. Espero que ustedes también vayan avanzando con ellos.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Cambia el chip
En ocasiones sentimos que el tiempo vuela, y nosotros no podemos hacer nada de lo que queremos y deseamos. Eso nos angustia y nos hace desesperarnos y comenzamos a estresarnos. Ese estrés tiene un efecto peor, porque hace nos sintamos mal físicamente, y por lo tanto aún rendimos menos.
Hay un estrés sano, el que nos permite mantenernos vivos, el que viene de la naturaleza misma, ese viene pero debe de estar activo poco tiempo para que no acabe con nuestros nervios, pero las personas hemos olvidado como desconectar y relajarnos una vez que ha pasado el "peligro" o motivo de nuestro estrés.
Con la finalidad de encontrar el equilibrio y romper con el estrés dañino, regresé a la práctica del yoga, de esto hace ya varios meses, y personalmente me sienta muy bien. Lo recomiendo mucho, y si no eres de los amantes del yoga, hay otros ejercicios que también ayudan mucho, como por ejemplo Pilates, Natación, caminata, vamos que cualquier, todo depende de lo que a ti te haga sentir bien, no hagas lo que a otros les va bien, has lo que a ti te vaya bien.
La cuestión es que recientemente a mi me ha pasado lo que a muchos nos pasa, al inicio de las vacaciones estamos eufóricos, deseosos de estar con nuestros retoños, pero después de tantas semanas, la última semana uno está cansado y desea unos minutos para uno, para poder hacer lo que realmente te plazca. Esto se da especialmente cuando los hijos son pequeños y demandan mucha atención.
Al menos este ha sido mi caso esta semana. Voy cansada de no tener tiempo para leer, ni trabajar en mis proyectos, ni poder hacer ejercicio, y comenzaba a estresarme pensando en ello, y lo malo de esto es que llega un momento en que el más demandante de mis hijos me agota, y tengo que hacer un esfuerzo importante para no gritarle o mandarlo a la porra.
En esas estaba cuando me dieron un sabio consejo. Lo importante no es cuánto tiempo se tiene, sino lo que se hace de él.
Y es verdad, en ocasiones desperdiciamos los momentos de calidad que podemos tener con nuestros seres queridos pensando y agobiándonos por lo que tenemos que hacer. Así que intenté dedicarme al menos 10 minutos, y a conectar conmigo misma.
Después de lo cual intenté incorporar a ese especial momento a mis chicos, haciéndolos partícipes de mis intereses. La verdad es que no salió como lo esperaba, ni siquiera se aproximó a la idea. Salió mejor, porque aunque no logré que se relajarán en lo más mínimo, tuvimos una jornada de enormes carcajadas.
Para terminar hoy me despido con una palabra de gran significado NAMASTÉ
Hay un estrés sano, el que nos permite mantenernos vivos, el que viene de la naturaleza misma, ese viene pero debe de estar activo poco tiempo para que no acabe con nuestros nervios, pero las personas hemos olvidado como desconectar y relajarnos una vez que ha pasado el "peligro" o motivo de nuestro estrés.
Con la finalidad de encontrar el equilibrio y romper con el estrés dañino, regresé a la práctica del yoga, de esto hace ya varios meses, y personalmente me sienta muy bien. Lo recomiendo mucho, y si no eres de los amantes del yoga, hay otros ejercicios que también ayudan mucho, como por ejemplo Pilates, Natación, caminata, vamos que cualquier, todo depende de lo que a ti te haga sentir bien, no hagas lo que a otros les va bien, has lo que a ti te vaya bien.
La cuestión es que recientemente a mi me ha pasado lo que a muchos nos pasa, al inicio de las vacaciones estamos eufóricos, deseosos de estar con nuestros retoños, pero después de tantas semanas, la última semana uno está cansado y desea unos minutos para uno, para poder hacer lo que realmente te plazca. Esto se da especialmente cuando los hijos son pequeños y demandan mucha atención.
Al menos este ha sido mi caso esta semana. Voy cansada de no tener tiempo para leer, ni trabajar en mis proyectos, ni poder hacer ejercicio, y comenzaba a estresarme pensando en ello, y lo malo de esto es que llega un momento en que el más demandante de mis hijos me agota, y tengo que hacer un esfuerzo importante para no gritarle o mandarlo a la porra.
En esas estaba cuando me dieron un sabio consejo. Lo importante no es cuánto tiempo se tiene, sino lo que se hace de él.
Y es verdad, en ocasiones desperdiciamos los momentos de calidad que podemos tener con nuestros seres queridos pensando y agobiándonos por lo que tenemos que hacer. Así que intenté dedicarme al menos 10 minutos, y a conectar conmigo misma.
Después de lo cual intenté incorporar a ese especial momento a mis chicos, haciéndolos partícipes de mis intereses. La verdad es que no salió como lo esperaba, ni siquiera se aproximó a la idea. Salió mejor, porque aunque no logré que se relajarán en lo más mínimo, tuvimos una jornada de enormes carcajadas.
Para terminar hoy me despido con una palabra de gran significado NAMASTÉ
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lunes, 28 de mayo de 2012
Dando los primeros pasos
Aunque nos parezca poco, avanzar poco a poco es avanzar.
Todos los días me despierto y me tengo que auto- convencer del pensamiento con el que he iniciado el día de hoy esta nota.
Tengo casi 42 años y tengo que re-educarme, en cuanto a mi manera de pensar, y en los hábitos de mi vida.
Siempre me he considerado una persona positiva y valiente, pero con el tiempo uno se acomoda, se deja influir por los medios de comunicación y se hace más conformista y por qué no decirlo, hasta miedosa, y al darme cuenta de ello he decidido recuperar mis sueños sin cumplir (soy una persona afortunada, pues he logrado algunos de mis sueños) y lanzarme en su búsqueda, debo de hacerlo sin miedo y consciente de que tengo mucho trabajo por hacer.
En cuanto a los hábitos por ejemplo debo iniciar una vida más saludable, empezando por una mejor alimentación, y más ejercicio. Como el tiempo es un impedimento ahora mismo he decidido aprovecharlo al máximo. Trabajo en una oficina 8 horas diarias, más una para comer, y una de traslados; siempre en coche; esto significa para mi cuerpo al rededor de 10 horas de estar sentada. Por lo que he decidido al menos una vez al día subir y bajar las escaleras de la oficina; son 7 pisos que siempre he subido en ascensor, y ahora al menos un poco de movimiento habrá para mi. También me he inscrito en yoga una vez a la semana (bueno esto lo vengo haciendo desde hace años), y al menos una vez iré a nadar.
He consultado a una homeópata y he comenzado una dieta. Ya iré comentando los avances porque si funciona, la pienso compartir.
Paso a paso se recorren los caminos, se trata de un recorrido de larga distancia y una competencia de velocidad. La aventura se encuentra a lo largo de este recorrido.
Todos los días me despierto y me tengo que auto- convencer del pensamiento con el que he iniciado el día de hoy esta nota.
Tengo casi 42 años y tengo que re-educarme, en cuanto a mi manera de pensar, y en los hábitos de mi vida.
Siempre me he considerado una persona positiva y valiente, pero con el tiempo uno se acomoda, se deja influir por los medios de comunicación y se hace más conformista y por qué no decirlo, hasta miedosa, y al darme cuenta de ello he decidido recuperar mis sueños sin cumplir (soy una persona afortunada, pues he logrado algunos de mis sueños) y lanzarme en su búsqueda, debo de hacerlo sin miedo y consciente de que tengo mucho trabajo por hacer.
En cuanto a los hábitos por ejemplo debo iniciar una vida más saludable, empezando por una mejor alimentación, y más ejercicio. Como el tiempo es un impedimento ahora mismo he decidido aprovecharlo al máximo. Trabajo en una oficina 8 horas diarias, más una para comer, y una de traslados; siempre en coche; esto significa para mi cuerpo al rededor de 10 horas de estar sentada. Por lo que he decidido al menos una vez al día subir y bajar las escaleras de la oficina; son 7 pisos que siempre he subido en ascensor, y ahora al menos un poco de movimiento habrá para mi. También me he inscrito en yoga una vez a la semana (bueno esto lo vengo haciendo desde hace años), y al menos una vez iré a nadar.
He consultado a una homeópata y he comenzado una dieta. Ya iré comentando los avances porque si funciona, la pienso compartir.
Paso a paso se recorren los caminos, se trata de un recorrido de larga distancia y una competencia de velocidad. La aventura se encuentra a lo largo de este recorrido.
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